viernes, 24 de febrero de 2012

Desperdicio

(Contratango, sobre melodía de Desencuentro)

Estás desorientao y no sabés
qué porro hay que fumar para salir
no aguantan ni tus pulgas que se van
buscando otro chabón donde vivir

el tiempo se te esfuma y vos seguís sin despertar
la voluntad te sobra pa´ pedir y protestar
pero no te avivás
que estás solito vos
sos tu único problema y salvación

estribillo:
qué desperdicio
si te vieras cómo estás
todos los vicios
que se pueda te agarrás
es el escabio, es el fútbol
las minas, la religión
es la droga o ampararte
en la maldita corrupción

digamos que es verdad que en la ciudad
a todos les da igual quién coño sos
importa tres pepinos si llorás
o si alguien te engañó o te explotó

pero no digas que te interesás por los demás
no sos la única víctima que a nadie lastimás
en lugar de culpar al sistema mundial
movete si querés verlo cambiar

qué desperdicio ...
2004


Un millón de ríos


Hay un millón de ríos
y sus ramificaciones
que bajan desde la montaña al mar.

Hay doscientos millones de razones
equivocadas
que confluyen en la realidad.

Tengo una cuantas ideas
y otros tantos recuerdos.

Sólo espero
poder llegar
a ser yo.

2004

jueves, 19 de enero de 2012

Mediocre


Mediocre

del medio

más mediocre

un cuarto

medio ocre

¡oh, qué remedio!

Me dió que remedié
en ocre el odio.
Dios me creó mediocre
y me creo Dios,
medio creo medio no.

Creo el medio
de crear mediocridad
y remediar
el medio ocre entero.

domingo, 15 de enero de 2012

Comienzo lejano


Comienzo lejano
interminable allá
inalcanzable
pasos eternos incoordenables
todo indivisible
pero ser.

Y ser es devenir
y devenir es hoy
porque hubo ayer

y ser es será 
y es seremos
porque soy
y si soy es porque sé
y saber es dividir
separar comparar destacar

y sabiendo estoy dudando
y aprendiendo y postergando
separando hacia mañana
sin querer hay un mañana
y hay después y hay un tal vez
y más lejos otra vez
lo diviso se entremezcla
en un tiempo, en un camino

muchos seres que seremos
lo que fue uno, deviniendo
entre contornos y asimilaciones
entre idea y sentimiento
entre conciencia o simple permanencia

lo que fuimos y seremos.

domingo, 1 de enero de 2012

Vivencia del mundo por la mañana

Cuando al abrir los ojos

las estrellas

siguen en tus pupilas


la paz es tuya

si el silencio

perdura en tu interior.


Antes del después todo cabe en tu mano.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Lo que queda del día


Lo que queda del día

de la vida

lo que aún no hiciste

lo que no sabés

lo que no esperás

lo que desconocés

eso

debés buscarlo

y cuando lo encuentres

de vuelta a empezar.

(2008)

domingo, 25 de diciembre de 2011

La rima

La rima final en la poesía
es como el centro tonal en la armonía.
Es un reposo,
un “volver a casa”,
aunque afuera haya habido una tormenta.

Y gusta más volver a casa
cuando mucho tiempo hemos estado fuera
y si ese afuera nos conmueve con el clima,
con sorpresas, con situaciones nuevas,
la vuelta a casa se convierte,
en el silencio que tras una vuelta inmensa
nos permite entrar de nuevo en nuestro centro,
en nuestro tono, una conciencia
que vibra en sintonía con el alma
que transporta nuestro cuerpo,
que conlleva emociones, recuerdos y momentos.

Un tono, una sílaba
y hasta un trazo de color que en un rincón del lienzo
recuerda al otro lado el parentesco.

Consonancia, rima,
acción cromática
que vibra en tu cerebro.

Y si te digo que entre todo esto
hay algo más que viaja con tus ojos
o tu oído en este vuelo…
Se llama pulso,
o ritmo,
o acento,
que entre pausas y continuos,
entre vacíos y llenos,
constantemente ignoras
porque late tras los velos
de lo que pasa fuera,
delante de tus ojos y resalta
a tu conciencia distraída
con tanto acontecer de golpe,
tan fuerte, tan agudo, tan brillante,
cegando a tu alma que en la fiesta
de los goces y las sombras
se olvida de los verdaderos
hacedores de lo que tu llamas verdadero.

Verdades a medias, consuelos, engaños,
distracciones.
Traiciones a ti mismo.
Urgencias de este mundo que por suerte
nos consuela cada tanto con un cuadro,
una frase rimada o suspendida
en el aire, abierta a la esperanza
y la fe de un nuevo verso.

O con un intervalo,
por lo menos consonante,
que apacigüe los ardores
interiores de tu cuerpo,
en ese cuerpo para adentro que es el alma,
irrevocable portadora que permite
al otro pasajero, el pensamiento,
vibrar en consonancia con el mundo,
sonreírle a la tormenta porque espera
al final de esta extendida carta
y la canción que eleva interminables versos,
llegar seguro al tono,
a la rima,
al punto de color,
al añorado puerto.

Tono, línea, rima, verso.
Tan sólo el equilibrio necesario
entre vigilia y sueño.
(2011)